Desde el librero
Este tema no lo elegimos: lo encontramos ya armado en la historia. La frase que dio inicio a todo era esta: «Aquí no bordamos cojines.» Con ella, según la reconstrucción del Design Museum de Londres, Le Corbusier despachó en 1927 a una diseñadora de veinticuatro años que había ido a su estudio de la rue de Sèvres a pedir trabajo. Meses después la vio montar, en el Salon d’Automne, un bar de vidrio, acero y aluminio, y se tragó sus palabras. Contrató a Charlotte Perriand, y de ese encuentro incómodo salió en 1928 la chaise longue LC4, que durante décadas firmó él solo y que hoy, por fin, los museos reparten entre las manos correctas.
En algún momento dejé de leer aquella frase como anécdota de arquitectura y empecé a leerla como acusación: cuántas Perriand se quedaron sin la chaise longue con su nombre. La pregunta no se quedó en mi escritorio. En la mesa de contenidos ya esperaba el libro de Casa Kahlo, la entrevista con JSa y el ensayo de Aura Rosalía Cruz Aburto sobre el tejido como oficio colectivo. Bastó leerlos seguidos para que el tema del mes se armara como un rompecabezas que llevaba semanas mostrado las piezas encajadas frente a nosotros.
Desde el Librero capítulo 12:
La ciencia de la ficción
A lo largo de la historia, muchas mujeres han transformado el arte, el diseño y la arquitectura desde el trabajo colectivo, aunque sus nombres no siempre hayan recibido el reconocimiento que merecen. Laura García nuestra host, acompañada por las arquitectas Aura R. Cruz, Jimena Hogrebe y Gimena Romero, conversan sobre las aportaciones de las mujeres al diseño, la importancia de reconocer las autorías compartidas y el valor del tejido y el bordado como formas de memoria, conocimiento y resistencia.
🎧 Descubre cómo las manos, las ideas y las experiencias de muchas mujeres han tejido una historia del diseño que merece contarse en plural. ¡Escucha el nuevo episodio de Desde el Librero!
Las artistas que tejen la historia son anónimas
Según la autora Irene Vallejo, las pioneras de la narración histórica fueron aquellas mujeres agrupadas en torno al tejido. Ella destaca las profundas coincidencias simbólicas y vocabulario entre el mundo textil y el textual: el nudo del argumento, el desenlace, el hilo narrativo o el bordado de una trama. Pero sus voces son anónimas y esta invisibilización de la mujer no es un accidente: es una construcción cultural, económica y política que ha durado miles de años. La historia del diseño no es la excepción, y en muchos casos se contó en singular: un nombre, un genio, una obra.













































































































































































